desayunar
contigo, cambiarnos juntos, jugar a videojuegos contigo, ver
películas contigo en la cama, enviarte mensajes bonitos y que
tú me los envíes a mí, comprarte regalos,
ponerme tu sudadera cuando tengo frío, mirarte a los ojos,
estar contigo al amanecer y al atardecer, cocinar para ti, caminar
contigo bajo la lluvia, dormirme mientras hablamos por teléfono,
abrazarte en la cama, peinarte el pelo, darte un beso de buenas
noches.
Me considero una de esa clase de persona que no se rinde fácilmente pero que a la mínima se le echa el mundo encima, ese tipo de chica que no piensa lo que dice, soy alguien fácil de convencer y difícil de hacer entrar en razón. Suelo ser la que se sabe poner sin problemas en el lugar del otro, ese tipo de persona que nunca llegas a conocer del todo, y que sin querer sonríe para parecer mucho más fuerte. Una de esas personas que se despiertan pensando en que le pasará hoy. Una de esas personas que cada mañana dice 'buenos días' por muy dormida que esté. De esas personas que les cuesta poco enfadarse, pero que cuando lo hacen tienen mucha facilidad de perdonar. De esas personas que se preocupan por sus amigos. De esas personas que cuando quieren algo, lo intentan hasta no poder mas. De esas personas que intentan alegrar el día con una sonrisa. Una de esas, que no paran de hablar de ti. Que cada vez que escuchan tu nombre un escalofrío recorre su cuerpo, que cada vez que les dices algo bonito los ojos se le iluminan.
lunes, 21 de mayo de 2012
¿Sabes que quiero? No, ¿verdad?
Yo te lo explico, y quiero que me
escuches. Quiero dejar de sentirme en un agujero, quiero salir de él
y ver el sol, sentir que ya no estoy perdida y que puedo recuperar
todo lo perdido. Quiero saltar hasta las nubes y acariciarlas, quiero
llegar hasta el último planeta de la Vía Láctea
y de todo el universo, quiero estar por encima de todo, dejar de ser
otra más. Quiero gritar fuerte, gritar todo lo que me come por
dentro, dejar sordo al mundo entero y que alguien escuche mis deseos
y mis preocupaciones, te quiero conmigo para que seas mis oídos.
Quiero tener el mundo a mis pies. Quiero tenerte a ti a mis pies.
Porque no quiero seguir observando cómo pasas por delante de
mí como si no estuviera, quiero que me mires y sientas que te
puedo cambiar la vida, que he abierto una pequeña rendija en
tu corazón y que soy la única que puede evitar que vaya
a más y te destruya por completo. Quiero que dependas de mí,
quiero ser tu mayor adicción, quiero que veas que no puedes
vivir sin mí. Pero sobre todo, quiero que me digas esas dos
palabras que conoces perfectamente, que has usado tantas veces sin
saber lo que significan. Esta vez, quiero que te quede grabado lo que
quieren decir. Por una vez, quiero que no mientas, y que las
pronuncies de verdad.
Nace una ilusión, una esperanza.
Te zambulles en su felicidad, en
todo lo que te aporta, confías. Te roba sonrisas y carcajadas
sonoras, lágrimas de alegría. Y, de repente, todo se
para. La mentira secuestró a la verdad, la hizo añicos,
la destruyó. Ella pensaba que nunca la descubrirías,
pero se equivocaba. Siempre se ha equivocado. Dicen por ahí
que antes se pilla al mentiroso que al cojo. Yo creo que directamente
le faltaban las piernas.
Paradise
Es algo que todo soñamos, que nos encanta imaginar. Nuestro
paraíso. Verano. Amigos. Felicidad. Sol. Música.
Sonrisas. Lágrimas de alegría. Sin secretos, sin
mentiras. Sin engaños, ni traiciones. Con todo el tiempo del
mundo para hacer lo que queramos, sin que nadie nos lo impida. Sin
reglas, ni leyes absurdas. Un lugar perfecto para cada uno, donde
estén las personas que queremos a nuestro lado. Amor, locura.
Todo lo que queramos, todo. Yo sueño con un lugar así.
Lástima que nuestro planeta no nos deje muy fácil esto
de encontrar uno.
miércoles, 9 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
Confieso que nunca he tenido pinta de ser la típica princesa de cuento.
Nunca he aspirado a convertirme en una pierde zapatos, jamás
he pensado en dormir cien años, y aunque nunca he creído
apropiado entregar mi voz a nadie, he regalado todas y cada una de
mis palabras. Nunca me he visto capaz de luchar por alguien, ni de
enamorarme de un inmaduro Peter Pan que no quiere crecer. Pero yo sí
he creído tener envenenado cada poro de mi cuerpo, y he
esperado un beso que no llegó jamás cada noche al
acostarme. Confieso que nunca me he sabido las coordenadas que tiene
un corazón para buscarlo, y no perderme mientras le pierdo yo
a él. Tampoco he aspirado a convertirme en algo más que
la antiheroina de mi propia historia. No nací para perder
cosas, y aún así, parece que me paso la vida
buscándolas. Confieso que nunca pensé que llegaría
a estar aquí, esperando a que aparezca mi hada madrina con un
par de converse desgastadas, que los cristales se me rompen, o mejor
aún, dejando que el teléfono suene encima de la mesa
porque a mi Peter Pan, le ha dado por hacerse mayor...
Estoy HARTA,
¿por qué coño siempre estoy pensando en
ti?, a todas horas, no sales de mi cabeza ni medio segundo y me jode,
claro que me jode, porque seguramente tú ni te acuerdas de que
existo y me rebienta. Joder, ¿por qué tengo tu mirada
clavada en mi cabeza? ¿Acaso es así como miras a todas?
Tus ojos fijos no me dejan dormir por las noches y yo ya no sé
que hacer con este puto amor que me desvela...
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